Abertis pretende que Bruselas propine «un tirón de orejas» a Italia en el caso Atlantia
Fuente: larazon
La empresa española quiere evitar que la actuación del Gobierno transalpino pueda repetirse en futuras operaciones de integración. El proceso de fusión entre las dos concesionarias se reiniciará en invierno.
Abertis y la familia Benetton se mantienen a la espera de dos acontecimientos para retomar las negociaciones de fusión entre la concesionaria española y Atlantia, antes Autostrade. El primero es el desarrollo del nuevo marco normativo del sector de las autopistas que daría marcha atrás a las trabas regulatorias ideadas por el ministro de Infraestructuras, Antonio Di Pietro, para poner la zancadilla a la fusión entre Abertis y Atlantia. Un cambio al que se ha comprometido el Gobierno de Romano Prodi con el objetivo de poner fin a su enfrentamiento con Bruselas por este caso.
La otra actuación pendiente se refiere a las medidas que debe tomar la Comisión Europea al respecto, pese a que Italia cumpla lo prometido y retire los obstáculos. Abertis cuenta con el apoyo del sector europeo de concesionarias, que entiende que la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, debe cerrar el expediente si el Gobierno de Romano Prodi retira las barreras a la operación, pero confía en que Kroes dé «un tirón de orejas» al Gobierno italiano con un dictamen en contra de su actuación en el caso, según ha podido saber LA RAZÓN.
No se trata de que el Ejecutivo comunitario castigue al Gobierno transalpino con una multa económica, ya que Abertis ha renunciado a solicitar cualquier sanción, sino de que el caso no se cierre «en falso» como si nada hubiera ocurrido. La opinión negativa de Bruselas sobre la actuación de Italia sentaría las bases para evitar en el futuro nuevas actuaciones contrarias a la legislación comunitaria al permitir a la compañía objeto de discriminación interponer un contencioso por daños y perjuicios contra el Estado infractor.
El archivo del expediente sin una condena de por medio, aunque sólo sea simbólica, podría sentar un negativo precedente a seguir por otros Estados miembros, al quedar impune una actitud contraria al derecho comunitario, según han señalado los propios técnicos de Bruselas en sus informes previos sobre este caso.
Las confrontaciones judiciales no forman parte del estilo de Abertis, pero, en este caso, el derecho de interponer una reclamación legal le otorgaría una posición de fuerza de cara al desarrollo de la nueva normativa italiana para las autopistas.
El Gobierno transalpino diseñará el nuevo marco normativo el próximo otoño y una vez que la legislación sea publicada, Abertis y los socios de Atlantia volverán a sentarse a la mesa para reiniciar el proyecto de fusión.
| Anuncios |
Las voluntades se mantienen
El grupo concesionario español ha dado al proceso un plazo que, en principio, caduca en febrero del próximo año. Si en tal fecha la fusión no se ha encarrilado con éxito, Abertis puede abandonar el pacto de accionistas de Schema28, la sociedad que ostenta la mayoría del capital de Atlantia y que, a su vez, está controlada por la familia Benetton.
La voluntad de integrar ambas compañías se mantiene en todas las partes, pero el éxito de las conversaciones dependerá de los nuevos números y condiciones que se negocien, ya que si bien el nuevo marco normativo debe eliminar las trabas a la fusión, Italia se reservará, con el permiso de Bruselas, la nueva potestad de intervenir en el sector, una atribución que no existía cuando se planteó la fusión por primera vez. El grado de posible intervención definirá las nuevas cifras de la operación ya que condicionará la seguridad jurídica de la misma.
En concreto, Italia se ha comprometido a autorizar la transferencia de concesiones de autopistas pero cuando la empresa adquiriente «asuma todas las obligaciones existentes del concesionario previo, incluyendo la obligación de llevar a cabo las inversiones ya previstas en los planes financieros previos» y sea «igualmente capaz» técnica y económicamente de cumplir dichas obligaciones. Así se lo han transmitido a la Comisión Europea las autoridades italianas que remitieron recientemente a Bruselas el borrador de la «Direttiva» con la que pretenden modificar el régimen de transferencia de concesión de autopistas.
De esta forma, y después de haber autorizado sin condiciones la fusión entre Abertis y Atlantia, el Ejecutivo comunitario reconocía la posibilidad de que Roma imponga sus propias medidas en defensa del «interés público». El Artículo 21 del reglamento de fusiones de la UE reconoce la posibilidad de que un país adopte las medidas pertinentes para defender sus «intereses legítimos», siempre que sean compatibles con el derecho comunitario. No obstante, y salvo que los intereses afecten a la seguridad pública, la pluralidad de los medios de comunicación o las normas prudenciales, dichas medidas deberán notificarse siempre a la Comisión antes de ser adoptadas.
La pasada semana, el colegio de comisarios europeos lanzó una señal de confianza a Roma al investir a la responsable de Competencia, Neelie Kroes, con los poderes necesarios para clausurar el expediente contra Italia durante el próximo mes de vacaciones. Las autoridades transalpinas han anunciado que adoptarán la «Direttiva» «lo antes posible» y, posteriormente, dispondrán de un mes para desarrollar el texto.
El Ejecutivo comunitario no se ha fijado un plazo para actuar en el supuesto de que Italia incumpla su promesa. Asimismo, el responsable de Mercado Interior, Charlie McCreevy, mantiene abierto un procedimiento de infracción contra el Gobierno de Italia por haber limitado la libertad de capitales en la operación de integración Abertis-Atlantia.
Abertis suscita opiniones encontradas entre los analistas - Jul 11, 2007
Las constructoras ultiman sus ofertas por la privatización de las autopistas aztecas - Jul 11, 2007
Audasa se lava las manos por las piedras en la AP-9 - Jul 10, 2007












